A casi dieciséis años después de su primer recital, la banda festejó y cerró el año ante más de 10.000 personas.
«Que nadie venda nuestro país ni privatice nuestra libertad», decía Eruca en sus pantallas negras. Siendo las nueve de la noche, con un Movistar Arena impaciente, los aplausos y cánticos no tardaron en llegar.
Un show en un contexto sociopolítico en el que la banda liderada por Lula no ignoró. Por primera vez en el estadio del corazón de Villa Crespo tocaron todos sus éxitos -incluso los combativos-.
Con un escenario de dos puntas, donde una pasarela los unía, su público alrededor nunca dejó de poguear y desplegar banderas. Comenzando con “Confundiste” y siguiendo por “Blanco” el trío conformado por Lula Bertoldi -en voz-, Brenda Martín -en bajo– y Gabriel Pedernera -en batería- llevó adelante un recital que duró unas dos horas y contó con 27 temas.
Brenda fue la primera en acercarse a la pasarela con un cover de “Sola en los bares” de Hilda Lizarazu, demostró su impronta encendiendo más el campo. Perteneciente a “Dopelganga”, y no fue el único que tocaron. “Ojalá” de Silvio Rodriguez, también formó parte del repertorio.
Además la noche contó con la presencia de Franco Luciani, quien con una deslumbrante improvisación -al estilo de la banda cordobesa- realizó uno de los grandes hits –Amor ausente– con su armónica.
Llegando así al tercer tiempo final de la velada. Donde “Fuera o más allá”, con Lula y Brenda en la pasarela, “Queloquepasa” y “Baba” resonaron guardándose en la memoria de que “somos recuerdos”.


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